Para los voluntarios de la Cruz Roja Boliviana, los días 12 y 13 de octubre del 2003 fueron los más difíciles que les tocó vivir. Esas jornadas han quedado grabadas en sus memorias no sólo por la violencia que se desató en las calles de La Paz y El Alto, sino también por el grado de agresividad y hostilidad que les manifestaron los movimientos sociales alteños. Según relatan, nadie respetó el emblema de la Cruz Roja que, se supone, debía protegerlos. En los enfrentamientos, alrededor de 70 personas perdieron la vida en diversas circunstancias y otras 400 quedaron heridas. Esos días, 20 voluntarios se movilizaron para socorrer a los heridos que dejaban los enfrentamientos de civiles con fuerzas policiales y militares en El Alto.A varios los golpearon, les robaron las mascarillas de oxígeno, los equipos de comunicación y celulares y los obligaron a bajar de las ambulancias en cada esquina para revisarlos y amedrentarlos.